periódico sin permiso

periódico de agitación

Los disturbios nos invitan

Jueves 6 de Agosto. En el popular barrio londinense Tottenham, por enésima vez muere un  hombre por bala policial. Un asesinato estatal que en muchas circunstancias no causaría  mayor reacción. Un hecho como diariamente hay tantos en las columnas de los periódicos en todas partes del mundo, y que generalmente, son leídas con total indiferencia.

No así esta vez en Londres. Una marcha de protesta dos días después, termina en disturbios en el barrio. Pobladores lanzan piedras y bombas molotov a la policía, levantan barricadas y saquean y queman negocios. Un supermercado es consumido por las llamas y los insurrectos destruyen una camioneta de la BBC.

La muerte de Mark Duggan fue la chispa que hizo explotar una bomba llena de odio acumulado contra el sistema. En los días siguientes los disturbios se extendieron a varios barrios populares de Londres y luego a otras ciudades inglesas.

Los principales blancos de los amotinados fueron la policía (186 agentes heridos, decenas de  vehículos policiales y comisarias atacadas con piedras y fuego), la prensa (varias camionetas de los canales de televisión fueron destruidas), los bancos y negocios (miles fueron saqueados, atacados y/o quemados).

Como siempre, la represión no se hizo esperar. 16.000 policías fueron necesarios para calmar la situación. Todas las vacaciones de los uniformados fueron anuladas y en algún momento el régimen amenazó con sacar a los milicos a la calle. Más de 2000 personas fueron arrestadas, los tribunales trabajaron día y noche y las cárceles se colmaron.

Un pequeño ejército de sociólogos, ‘analistas’, politiqueros de izquierda y otros progres se apuraron en opinar sobre los disturbios. Al unísono condenaron su aspecto violento aunque algunos de ellos justificaron los motivos de los insurrectos en un intento de politizar la rebelión.

Sin embargo, si hay algo que los amotinados de Londres NO usaron, son los instrumentos de  la política: ninguna declaración a la prensa, ningún pedido al Estado, ninguna negociación con el gobierno, ningún tratado de paz o compromiso.

Los disturbios en Londres fueron un ataque frontal a un sistema inhumano que condena a  millones de personas a una vida de miseria. Un sistema que ofrece trabajo humillante sin sentido, alquileres impagables, falta de dinero, policía y cámaras por todos lados, aburrimiento en colegios, consumismo, etc.

Los rebeldes simplemente decidieron destruir lo que les destruye. El alto grado de violencia de los disturbios solamente es el reflejo de la violencia que se vive diariamente en una sociedad capitalista y autoritaria.

Los disturbios en Londres fueron una negación de lo existente. Si bien tal vez no sabían exactamente qué querían, lxs que salieron a la calle tenían una certeza muy grande sobre lo  que NO querían: aceptar esta sociedad y sus opresiones. En vez de pedir reformas decidieron

enfrentar la mierda existente.

Nosotrxs, anarquistas, también creemos que hay que demoler los fundamentos de este sistema. Pero también tenemos un «después» en nuestros corazones. Sobre las ruinas de este sistema de opresión queremos construir un mundo con otras relaciones sociales, libres de autoridad y explotación, donde podemos desarrollarnos como individuos en solidaridad con otros, donde podemos vivir en libertad.

Para nosotrxs los disturbios en Londres, tanto como las revueltas en el mundo árabe o la rebelión estudiantil en Chile, nunca fueron algo lejano. Nos sentimos conectados con ellos porque nosotrxs también queremos romper con la pasividad y la resignación. Nos inspira la valentía y el goce del vivir de lxs miles de personas que toman sus vidas en sus propias manos. Nos dan coraje para seguir con nuestras luchas, pequeñas y grandes, individuales y colectivas.

En el mundo árabe el fuego de la revuelta destronó a varios dictadores que parecían intocables. En Londres se demostró que a pesar de miles de cámaras y policias, es posible afrontar el sistema. Porqué no sería posible acá?

 

Los disturbios de Londres, Chile y el mundo árabe nos invitan a prender la  mecha de la revuelta en nuestras propias vidas

Noticias breves desde $hile

Hacen algunos meses azota un conflicto explosivo en $hile sobre el tema de la  educación. En este país, los colegios y universidades son un negocio como cualquier otro (¿suena familiar?).

Miles de escolares y estudiantes que se cansaron de ser tratados como mercancías se levantaron a exigir el fin al lucro con la educación. Desde entonces cientos de colegios y universidades están en toma, se organizan asambleas, marchas y acciones directas. Los famosos carabineros chi lenos , como de costumbre, usan una brutal violencia para reprimir las protestas. Sin embargo, no lograron tranquilizar los ánimos caldeados: las confrontaciones callejeras con las fuerzas del orden son incontables.

Varios politiquerxs (principalmente del partido comunista) intentan controlar el movimiento y canalizarlo para llegar a un acuerdo democrático con el poder. No obstante, en muchos casos, las asambleas y acciones se organizan de manera autónoma y horizontal. Se escuchan críticas más radicales no solamente sobre la educación mercantil sino también sobre la sociedad que la produce.

 

El 11 de septiembre se conmemora el golpe de Estado fascista del ´73. Es un día de lucha contra el terrorismo del Estado (tanto en su forma dictatorial como democrática). Como cada año, la marcha por lxs caídxs terminó en fuertes disturbios y enfrentamientos entre encapuchadxs y la policía. La prensa también recibió su porción de piedras. A la noche los disturbios se extendieron a los barrios populares de Santiago. Miles de personas levantaron barricadas y lanzaron piedras y molotovs a uniformados. Varias comisarías fueron atacadas. En Villa Francia se quemó un transsantiago (sistema de transporte público muy odiado) y en el centro intentaron quemar una iglesia. En otras ciudades también hubo motines.

¿Quién mató al Che? ¡El PC!

No nos cuesta nada entender el rol apaciguador, de freno y retroceso que el partido comunista  chileno, y en específico sus juventudes ( jjcc) han jugado en la actual coyuntura de movilización lucha en Chile, estudiantil y popular. La práctica e historia política del pc chileno ha sido de instalarse como un órgano mediador en el ámbito político como modo de legitimar su vínculo a los poderes políticos, tanto a nivel del ejecutivo como del legislativo y otros. Han pretendido ser quienes tienen la capacidad de controlar y moderar a la izquierda más a la izquierda que ellos,  al mismo tiempo que han pretendido ser quienes “representen” y “gestionen” el amplio conjunto de la izquierda a la izquierda del ellos. Pretensiones que en algunos momentos históricos han podido realizar efectivamente, pero en la mayoría no.

El pc en Chile, como en Paraguay, se ha encargado primero de controlar y liquidar a la izquierda dentro de su mismo partido. Fue el pc chileno quien se encargó de desmantelar –y con ello permitió su posterior aniquilación por los servicios de seguridad del estado chileno- al fpmr. Se encargó de reprimir las apuestas revolucionarias dentro de su propio partido que solicitaban luchar contra la dictadura teniendo como finalidad la revolución. Con eso, el pc chileno terminó a la cola del reformismo chileno durante la transición, optando por la vía electoral.

A nivel sindical realizó un matrimonio permanente con el partido socialista chileno, liquidando luchas que iban más allá de lo meramente salarial. La peor de sus actuaciones fue cuando negoció el cierre de las minas de carbón de Lota, a mediados de los 90, consiguiendo mediante la cesantía de los mineros aniquilar un movimiento sindical demasiado autónomo para las necesidades de mediación del pc.

En Paraguay no ha sido distinto. Hoy, integrando el poder ejecutivo, el pc paraguayo cuenta con fondos y recursos para involucrarse en distintas luchas y tratar de convertirse en mediador y beneficiario de las luchas populares. Como intentó en la lucha contra la suba de pasajes en asunción.

El pc chileno forma parte integrante de los poderes anquilosados que tienen profundos  intereses en mantener el estado de las cosas en el ámbito de la educación. Posee hasta universidades privadas, como Universidad Arcis y movimientos sociales autónomos y fortalecidos le impedirían presentarse como controladores y gestores de las luchas sociales para justificar su papel en el entramado del poder. Forman parte del negocio. Por ello son parte del problema y no de la solución.

Me voy con la loba

Yo no me quiero salvar.

Yo no quiero tener horarios.

Cuando me piden que ordene mi vida me resulta imposible.

A mi ese “orden” me asusta.

Yo quiero reírme.

Yo quiero enamorarme.

Yo quiero sentir y no quiero tener miedo a la libertad.

Que esa libertad sea mía y de nadie más.

Por lo tanto que no pueda lastimar.

Y si lo hace que sea a mí y no a los demás.

¿Cómo ser feliz y no hacerse mierda en el intento?

Que volar nunca pueda ser huir.

Que mi silencio no sea violentado.

Que mis palabras salgan con confianza.

Que en mi cabeza no haya lugar para la culpa.

Que pueda decirte sin dudar cuando no pienso igual.

Que pueda besar y abrazar cuando deseo.

Que la timidez y la vergüenza dejen de ser enemigas mías.

¿Cómo expresar lo que siento y que me entiendan.?

¡Cómo quiero eso!

Cómo no puedo decirlo de una manera más directa que esta.

Yo abro mi corazón pero nadie quiere/puede entrar.

El problema está en no saber mirar.

Por eso me voy y por eso no pueden esperarme.

Porque no sé cuando voy a regresar.

Me voy a aprender…

 

Panfleto distribuido en la marcha LGBTI

Amamos la Libertad, por ello la vivimos.

No pedimos al Estado ni a ningún poder apoyo o permiso para ser lo que

queremos ser y vivir lo que queremos vivir.

Nuestra autonomía la hacemos cada día a cada instante.

La autonomía es una situación que se crea a cada minuto con nuestra

lucha y voluntad.

Luchamos por la autonomía de nuestros cuerpos, ideas y

organizaciones, sin subvenciones de ningún tipo, sin lobby ante nadie. A

la autonomía por la autonomía.

Cuerpos libres sin ley, ni patria, ni amo, ni partido, ni marido o marida.

Lo normal en esta sociedad es la explotación y la dominación: lucha

constante contra la normalización.

cuerpos libres, deseantes, rebeldes e insumisos, autónomos e

insurrectos!

Insurrectos por el recto!

Anarquistas de Asunción

Mientras, en la chacarita…

En las calles y pasillos de la Chacarita y el Barrio Chino, vecinxs en lucha contra la demolición y algunxs cómplices solidarixs pegaron este afiche. Lxs pobladorxs se cansaron de las mentiras de la prensa y decidieron elaborar su propia forma de expresarse, en vez de inclinarse ante las manipulaciones de los medios de comunicación y del Estado. Esta es sólo una de las iniciativas combativas que se van desarrollando en el barrio amenazado por los proyectos mercantiles del MOPC y la mafia inmobiliaria. Apoyemos y aprendamos a tomar nuestras luchas en nuestras propias manos. Sin intermediación partidaria, autónomas y contra todo lo que nos oprime

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Recuerdos históricos de la Chacarita. Puerto Abierto, un festival de «cultura alternativa» con música, arte y consumismo ético que se realiza cada sábado en el puerto de Asunción. Por supuesto todo subsidiado y dentro de los límites que define el Estado. El mismo Estado que a pocos metros del festival está matando a un barrio. El pasado sábado 10 de setiembre la sorpresa de algunos turistas-consumidores en el puerto fue grande cuando vieron la mesa donde se ofrecían souvenirs de la Chacarita. Los ladrillos y pedazos de madera, un zapato, un teléfono roto, un caño y la rueda de un triciclo -todos sacados de las casas demolidas del

Barrio Chino- causaron mucha confusión…

¡Maldito colegio!

CUANDO ESCUCHO LA PALABRA ‘COLEGIO’

Aparecen un montón de recuerdos. Las largas horas que pasé vegetando en pupitres, obligado a escuchar a personas que creían poseer la verdad. Recuerdo como obedecíamos a los profes, cómo les temíamos. Recuerdo que en la escuela nos daban notas y que dependiendo de ellas los profes y nuestros padres nos felicitaban o sancionaban. Y cómo eso nos convertía en gallitos, cómo entre compañeritos poco a poco empezábamos a vernos como competidores. Luego entendí que instalar la competencia y la jerarquía eran los elementos principales de la educación. Aceptarlos sería indispensable para poder funcionar más adelante en el trabajo, para poder sobrevivir en la economía y en esta sociedad infrahumana.

El colegio me hace recordar la época en que pensaba que aprender o estudiar implicaba aburrimiento y obligación. Aunque rápidamente me di cuenta que no necesariamente tendría que ser así; que aprender voluntariamente en realidad es una de las mejores cosas que ofrece la vida. Que uno puede entusiasmarse muchísimo al estudiar un tema que le interesa de verdad, que algunos libros son fascinantes y que formarse sólo o con gente de confianza, da harta satisfacción . Todo eso a condición que pase fuera del contexto sofocante del colegio.

En el colegio conocí la humillación, la coacción y la manipulación sutil. También vi que algunxs compañerxs se convertían en chupa medias de los profes o que les gustaba amargar la vida de otrxs chicxs (después me di cuenta que estos mecanismos se repiten en el mundo de los adultos).

Por último, recuerdo que en el colegio empecé a rebelarme. Aprendí que uno siente fuerza al conquistar espacios de libertad y al luchar por su dignidad. Por eso acaricio los recuerdos de las travesuras que cometíamos, los quilombos que armábamos en las clases de profes odiados, las veces que falté a clases y salté la muralla del maldito colegio con mis cómplices.

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Hace un tiempo el ministerio de educación amenazó con sancionar a docentes que “impartan ideología” a sus alumnos… Ironías de la vida… La escuela, esa  institución encargada mas comprometidamente con la ideologización de los individuos, la que “prepara” sujetos con el fin de insertarlos a un modelo económico y político determinado, dominante; impulsando el amor a la patria, el nacionalismo, el culto a la democracia, la competencia, e incluso la religión, la sumisión a la autoridad y la glorificación hacia la paz social. Así que mejor que empiecen a sancionarse

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SOBRE LO QUE NOS ENSEÑAN EN LA ESCUELA…

La institución educativa constituye un elemento clave de control social, es a través de ella donde se inscriben las primeras pautas ideológicas, restrictivas y correctivas a las mentes limpias.

Existe una tendencia de enseñanza que consiste en reproducir de manera tosca  y estéril las prácticas “aprobadas” socialmente, las definiciones y los modelos de “saber” a la hora de competir en el campo social y laboral.

De esta forma, se observa cada vez más una sistemática anulación de la visión crítica (a veces muy desarrollada en los niños) imponiendo en cambio los postulados de la competencia, el deseo de triunfar por sobre los demás, el egoísmo y la sobrecarga de informaciones imposibles de retener en lugar de fomentar la aplicación de nuevas visiones.

Es humillante la manera en que capítulos cruentos de la historia son silenciados y tergiversados por los programas educativos en nuestro país, como en el caso de la dictadura stronista, relegada a una “simpre transición” o el problema del campesinado y la distribución de la tierra, obviado y hasta criminalizado. En cambio cuando se trata de sembrar los “valores” patrióticos de la muerte, el sacrificio, el amor al Estado y a la bandera, se otorgan años enteros para grabar ese culto en las mentes estudiantiles.

No se fomenta la lectura, se facilita y aprueba el aprendizaje memorístico; no se educa con principios de libertad, se encasilla a los estudiantes a seguir tendencias sociales, aprobadas por una cultura degradante e inhumana. No se busca desarrollar la capacidad de análisis, se ocultan conocimientos claves a la hora de conformar a los jóvenes como verdaderos seres pensantes y capaces de accionar en un entorno sediento de cambio.

¡La Chacarita en peligro!

Alguna vez alguien dijo que el progreso nunca destruye más profundamente que cuando construye. Esto se manifiesta con una claridad irrefutable cuando miramos como ‘el progreso’, con sus rutas, sus fábricas, sus ciudades y sus campos de monocultivo, nos dejó un mundo tóxico y mutilado.
Pero a veces también se da de una manera más sutil, no tan chocante a primera vista, pero no por eso menos destructible. Eso es lo que está pasando en el centro de Asunción, donde empresarios y gobernantes firmaron un pacto que cambiará el carácter de la ciudad para siempre.
Si vamos a creer en los paneles de propaganda del Ministerio de Obras Públicas en el Parque Bicentenario, pronto llegará el paraíso terrestre para los asuncenos. Con una diligencia tremenda empezaron la construcción de la Avenida Costanera, un proyecto prestigioso que conectará el puerto de Asunción con la avenida General Santos. Además transformarán toda la zona donde estará ubicado el Parque Bicentenario. Anuncian que “esta superficie, contará con iluminación, camineros, áreas de descanso, recreación para la contemplación del paisaje y se unirá a las plazas ubicadas frente al congreso nuevo y al Cabildo.” Vaya, tanta alegría, tanta belleza. ¿Será que no nos están diciendo toda la verdad?
La verdad, algo huele mal. En los proyectos, en los modelos digitales y en los discursos de los ministros se ‘olvida’ la gran mancha entre los edificios del gobierno, el parque y la bahía: la Chacarita. El barrio que estos señores trajeados siempre miraron con desconfianza, y sobre todo, con desprecio. Ese barrio que para ellos tiene la etiqueta “basural social” y donde solamente entran en época de elecciones. El resto del tiempo el único que entra es la policía.
Ahora que el MOPC, la Municipalidad y el Banco Interamericano de Desarrollo van a invertir 21,5 millones de dólares en el área, la única opción que dejan las autoridades a los chacariteños es largarse. Toda la zona entre el parque bicentenario y el cabildo será desalojada. En primera instancia, las 240 familias del llamado barrio Chino, que está pegado al parque, tendrán que despedirse de las precarias casas donde vivían, de los lugares donde sus hijos jugaban, de sus vecinos y amigos.  En su sitio, se construirá un estacionamiento.
Como ‘solución’ el MOPC ofrece tres alternativas: los que pueden comprobar que tienen más de 20 años de residencia en el barrio serán ‘relocalizados’ hacia avenida Artigas y General Santos. El resto será ‘reubicado’ en Villa Elisa, donde el MOPC supuestamente construirá nuevas viviendas, o recibirá una ‘indemnización’ entre 15 y 25 millones de guaraníes. Un macabro chiste, ya que con esa plata es imposible comprar un terreno y construir una casa, a menos que sea una caseta de conejo, y en Villa Elisa todavía no se construyó ni una sola vivienda.
Además, como nos dijo un poblador de barrio chino: “Acá, la mayoría somos recicladores, la gente recicladora con los carritos no va a usar la Costanera. En Villa Elisa no voy a tener trabajo, ni voy a tener para mi pasaje para venir acá. Pocas o raras veces voy a poder venir al Parque. ¿A que me obliga la sociedad ahí? A delinquir y los niños a ser pirañitas, hacia eso nos está empujando la sociedad.”
Para los chacariteños, y para tantxs otrxs, la sociedad en que vivimos no tiene nada más que ofrecer que una vida de sufrimiento. Son los indeseables. El problema con la Chacarita es que se encuentra ubicado literalmente en el corazón político y económico de la ciudad. La peor pesadilla de los que manejan el país es lo que sucedería si explota la bola de miseria social que ellos crearon, que sin dudas causaría serios problemas en el órgano vital de su sistema podrido. Sólo pensar en que a estos humildes pobladores se les ocurra empezar a reconocer a sus enemigos reales y romper con la pasividad causa pánico en el palacio y el parlamento.
Por eso tienen que irse a un lugar lejano, como Villa Elisa o el Bañado Sur, donde les espera una situación peor, ya que allí es mucho más difícil sobrevivir en la economía informal (recicladores, vendedores ambulantes, etc.) que en el centro.
La zona quedará como una isla idílica para turistas y consumidores. Un lugar artificial donde solo los que tienen dinero podrán encajar. Los enormes contrastes que existen entre ricos y pobres en Paraguay serán borrados, sacados de la vista, ocultados en barrios por donde los afortunados no pasan.
Algunxs pobladorxs del Barrio Chino se juntaron en la comisión vecinal ‘vecinos en alerta’ y tienen una carpa en la entrada del barrio, sobre 15 de agosto, donde están todos los días. Ellxs se resisten contra las condiciones que impone este proyecto. Necesitan nuestra solidaridad y apoyo.
¡No al desalojo de la Chacarita!
¡Que demuelan sus palacios y parlamentos si quieren un parque!

 

“Son cada vez más los indeseables en el mundo. Demasiadas mujeres y hombres para los que esta sociedad no ha previsto ningún rol, más que el de reventar para hacer funcionar todos los demás. Muertos para el mundo o para sí mismos: la sociedad no les desea más que así. […] Nosotros no somos solidarios con la miseria, si no con el vigor con que mujeres y hombres no la soportan más.”    (extraído del texto “los indeseables”)

Editorial Sin Permiso n°2

¿Ya te fijaste en el proyecto del parque bicentenario compañero? ¿Viste los carteles del MOPC, ahí detrás de esos niños descalzos que están jugando futbol? Con modelos digitales híper-modernos anuncian el glorioso arribo de la avenida costanera. ¿Y ya viste los artistas, esos que van en el puerto todos los sábados (o eran comerciantes)? ¿Escuchaste la música en el puerto? Todo muy lindo.

¿Pero escuchaste los rumores compañera? Por ahí se dice que no todo el mundo será bienvenido en el nuevo paraíso terrestre para turistas y consumidores. En el cuadro que pintan los diseñadores de la ciudad no hay lugar para las viviendas precarias de la chacharita, ni para sus pobladores recicladores y sus niños que venden chiclet o piden monedas…no se permiten pobres Y los niños tendrán que jugar futbol en otro lado. Nadie sabe dónde, porque en realidad, al parecer, no hay lugar para ellos. Lo mismo para sus compañeritos indígenas que juegan, también descalzos, en la plaza uruguaya. Escuché que dentro de poco los diseñadores quieren enrejarla.

Alerta compañerxs! Los diseñadores tienen grandes planes para esta la ciudad. Quieren convertirla en un laboratorio con policías, cámaras y rejas.  Y vidriera. Porque la principal actividad en la nueva ciudad será consumir. Por tanto, no habrá lugar para pobres, marginados, anormales, indígenas y revoltosos.

Ni las alegres melodías en el puerto podrán convencernos de lo contrario.

La industria del entretenimiento y la explotación animal

Como cada año nuevamente a fines de junio y en el transcurso de julio, algunas organizaciones por la defensa animal e individuales activistas comenzaron las campañas contra los circos con animales. Con pancartas y volanteadas realizaron acciones especialmente frente al circo Osvaldo Terry y frente al circo Rolan.
Osvaldo Terry, al igual que el año pasado, montaron su gigantesca carpa en Madame Lynch y Autopista con malabaristas, equilibristas, magos, payasos y tigres de bengalas, y esta vez unidos al parque de juegos Mega Park, propiedad de hijo de Osvaldo Terry. Del mismo modo el circo Rolan se instalo en el estacionamiento posterior del Multiplaza contando con algunos números y también animales como un tigre y su cachorro.
Estos son solo dos ejemplos de la manera en que la industria del “entretenimiento” con total impunidad explotan la vida animal con el fin de generar dinero y defendiendo además su postura basándose en una tradición familiar como lo es en el caso de Osvaldo Terry.
Muy notable es el silenciamiento y la complicidad con que cuentan estos circos por parte de  los medios masivos de comunicación que a cuatro vientos promocionan sus funciones pero a la par silencian o disimulan lo mas que pueden los hechos que allí ocurren justamente fruto de la explotación de animales salvajes en estado de cautiverio. Por ejemplo, mucho no se profundiza en la muerte de una tigresa en el circo Osvaldo Terry, aparentemente a raíz de una negligencia de la gente de este circo, ni tampoco en la manera totalmente sádica de propaganda utilizada por esta gente al sacar al tigre paseándolo en los barrios dentro de una jaula, reduciendo la dignidad de estos animales al nivel de una mercancía, una triste mercancía.
El 10 de julio durante una acción frente al Multiplaza en repudio al circo rolan, activistas por liberación animal y otros, presencian el momento en que el tigre que allí tienen ataca a uno de los   funcionarios del circo con una mordida en el brazo. Hechos como estos no son difundidos por la prensa, pues estos circos cuentan, por lo visto, con suficiente poder económico como para silenciar cualquier imprevisto surgido en sus negocios. Imprevistos que justamente no resultan tan entretenidos como la imagen que quieren vender al público que asiste a tan lamentable espectáculo.Es una pena que en pleno siglo XXI, y más aun con la desaparición gradual pero veloz de los ecosistemas salvajes, exista gente que en lugar de fomentar la defensa de los animales se dediquen a la explotación económica de éstos con plena impunidad y además con un claro apoyo del poder eco-nómico y político.
No obstante, los circos con animales son solo un eslabón más en la extensa y diversa industria de explotación animal como lo son las granjas, los mataderos y las experimentaciones que se presentan a nosotros como cuestiones naturales avaladas por la cultura.

La cultura de los pueblos se mide en el trato a los animales…