De elecciones y bigotes

por periodicosinpermiso

Se acercan las elecciones, temporada de miles de promesas y dólares gastados en campañas. Los politiqueros de todos los colores parecen estar afectados por una extraña fiebre: a cualquier precio quieren llamar la atención. Uno lo hace con declaraciones fuertes o acusaciones hacia su adversario, mientras otro demagógicamente especula con la miseria de la gente, lanzando alguna u otra propuesta populista. A veces ese deseo irresistible de figuretear lleva a fenómenos francamente bizarros que dan la sensación de tener sus raíces en una profunda desesperación. En la Nación (el diario que repetidas veces demostró su gran utilidad para la sociedad paraguaya, sobre todo los domingos cuando hay que prender el carbón) del 11 de noviembre leímos un ejemplo que nos causó un ataque de risa que solamente se pudo remediar con un fuerte tranquilizante. Federico Franco, el Vicepresidente de la República, cuya popularidad es comparable con la de hemorroides ardientes, y cuyo carisma compite con el de un ladrillo, contrató a una agencia de publicidad que actualmente está desarrollando una estrategia para “acercar a Franco a la gente”. En el marco de ese objetivo, muy ambicioso por cierto, lanzaron una página en facebook donde la gente puede votar si prefiere al candidato sin bigote o con bigote. Entre los participantes se sorteará un termo cada mes. En el mundo empresarial esto se llama ‘marketing’, en el mundo real, ‘patético’ probablemente sea el término adecuado. Aunque hay que admitir que el concepto tiene potencial: elecciones sobre la apariencia de politiqueros. “¿Lilian Samaniego con o sin barba? ¡Dejad que lo decida el pueblo soberano!” El colmo de democracia. Por lo menos sería divertido…